Skip to main content

Astros nuevos: Azorin, Gabriel Miro, Bontempelli

Index: H. Bustos Domecq, Seis problemas para Don Isidro Parodi, OCC,Obras completas en colaboración. Buenos Aires: Emecé, 1979. 13.

Bustos Domecq

Parodi: obra de Bustos que presentaría como novedades literarias la obra de tres escritores ya no tan ‘nuevos’ hacia 1940: dos españoles, José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (1873−1967), más conocido por su pseudónimo de ‘Azorín’, y Gabriel Miró Ferrer (1879−1930), y el escritor italiano Massimo Bontempelli (1878−1960). Entre las obras que Bustos podía conocer de Azorín en la época en que se publicó Astros nuevos, se cuentan varias decenas de notas, críticas y folletos literarios, cuentos, ensayos y novelas, publicados entre 1893 y 1940. De la obra de Miró, muerto en 1930, Bustos pudo haber conocido la totalidad de sus novelas, estampas, cuentos y páginas de carácter autobiográfico. Massimo Bontempelli, uno de los iniciadores del surrealismo en Italia, fue autor de novelas, dramas, lírica y ensayos, publicados en su mayor parte entre 1908 y comienzos de los años cuarenta. Los dispares nombres que pone en relación el título de Bustos hacen pensar en una circunstancia que Bioy evoca más de una vez (cf. “Libros” 167; Borges 27): la tímida y confusa respuesta que, en su primera conversación con Borges, en 1931 o 32, da a la pregunta “¿a quién admira, en este siglo o en cualquier otro?”, a lo que el joven Bioy responde: “A Gabriel Miró, a Azorín, a James Joyce”. Bioy mismo se interroga “¿Qué hacer con una respuesta así?”, en la que se entremezclan autores de tendencias y estilos tan opuestos. En los encuentros reunidos en Borges, los amigos suelen disfrutar de la relectura de Azorín y también de Miró; Bioy reconoce que, hacia 1930, admiraba a Azorín (Borges 829); en otra ocasión, (1041), Borges reconoce que “son grandes escritores Miró, Azorín, Ortega”, pero no se priva de atribuir a Azorín un “estilo de pan rallado” (1169) o de juzgar que “en este país nadie escribió tan mal como Valle−Inclán o Miró (por lo menos, en los libros que hoy leímos)” (1348). De los tres ‘astros nuevos’, sólo Azorín vuelve a ser mencionado en la obra posterior de Bustos Domecq: cf. “Toros” i §2 y “Sangiácomo” iv §10.